Aventura entre amigas...
Salir en el atardecer, donde el sol hace su despedida, se encuentran dos amigas, listas a comenzar una nueva tarea. Comenzar un entrenamiento físico requiere de voluntad y decisión para someterse a un riguroso plan. Pero, ¿qué sucede cuando el nerviosismo invade al ser más listo? Sencillo, desistir de lo antes dicho. Es así que comenzamos nuestro plan bloqueado. Llegamos a ese sitio que llaman el mundo de lo estético y fuerte de los cuerpos esculturales. Frente a mí hace su aparición ese ser fuerte y musculoso listo a atender mis preguntas. Yazolé, se invade de risas y con ello me sumerjo en un estado atónico, en un mar de risas y... ¡huyo como un ratón veloz de tal sitio! A mi rescate Yazolé llega, cuestionando mi repentina conducta. Entre el platicar, decido huir, mientras ella afronta la situación y nuevamente llega al mundo escultural a preguntar el debido protocolo para ingresar. Pasan los minutos y hace su aparición otra vez. Me relata su experiencia y juntas reímos de nuestras conductas. Pero señores, ahora comienza la acción. De camino a la casa de mi padre, Yazolé teme de esos seres que ladran cuando ven acercarse una persona. ¡Corre, huye! y en ese trayecto demoramos tiempo hasta llegar a lo antes mencionado. Finalmente llegamos a nuestro destino, decidiendo terminar de una manera significativa nuestra odisea. Caminamos y corremos en las máquinas que iniciarán el desarrollo de nuestros próximos esculturales cuerpos. El hambre nos ataca, así que decidimos cenar grasa, ¡pastas! y de una manera inadecuada, terminamos nuestra aventura, comiendo a la luz de la luna, en una noche oscura.
PD. Estamos bien locas, pero nuestra locura es coherencia... ;)




